miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los 7 pecados capitales de la derecha ecuatoriana

Nos enseña a cantar
los himnos democráticos
nos ilustra en el arte
de los cuernos, el coche y la corbata
y para que aprendamos a comer con decencia
se nos sienta en el plato
Jaime Galarza Zavala

La corrupción ha sido la madre de todos los vicios de la derecha ecuatoriana y éstos sus siete pecados capitales.
Avaricia: Se ha dado cuenta que la política es el mejor negocio y que su Dios, el dinero, todo lo compra, pues cree a pie juntillas que todo hombre tiene un precio. Al considerar que la sociedad de consumo da statu socal, codicia los bienes ajenos. La usura, el monopolio, la especulación, el contrabando y el lavado de dinero son considerados como bondades del neoliberalismo y del libre mercado. Auspicia la privatización de los recursos naturales, la concesión del agua y las minas a las trasnacionales. Su modus operandii tradicionalmente ha sido endeudar más al país. Su negocio rentable es la compra de los bonos de la deuda externa. No invierte sus capitales en el Ecuador pues lo considera país de alto riesgo y prefiere depositar sus capitales en bancos de Suiza y EEU con negocios Off short, en detrimento del desarrollo, la producción y la creación de fuentes de trabajo.
Agiotistas, defiende a capa y espada la propiedad privada. Son responsables de políticas económicas que promovieron licuar sus deudas mediante la sucretización, la inflación, el gradualismo, el feriado bancario y la dolarización. Es responsable de que en el Ecuador haya más del 70% de pobres que viven con menos de un dólar en el día y que más de tres millones de compatriotas hayan inmigrado a Europa y EEEUU:
Soberbia.- Quien no está con ellos, está contra ellos. Quienes no tienen una ideología socialcristina, demócrata cristina o socialdemócrata son comunistas dinosaurios y terroristas. Su terrorismo económico les hace pensar que si hay ricos y pobres es porque Dios así lo quiere y que ellos, la élite, son los únicos llamados a gobernar a este país subdesarrollado, tercermundista e ingobernable. Autodenominados: “Padres de la Patria”, se organizan en Clubs de ilustrados e iluminados, en Fundaciones, Junta de Notables, etc. En su ansia de poder no dudan en pactar con Dios y con el diablo para repartirse la troncha, hacer sus negociados con pactos de la regalada gana.
Para la derecha ecuatoriana, el estado es un pésimo administrador y que solo lo privado es eficaz y eficiente. La democracia para éstos señores de ilustre prosapia y rancio abolengo sólo la puede ejercer el pueblo exclusivamente en tiempo de elecciones. Su política no es el arte de gobernar, sino el de engañar, y por eso en reiteradas se presentan para todas las dignidades de elección popular.
Gula.-Llenan su mesa, sus estómagos y su chequera con la sangre, sudor y lágrimas del pueblo: de los obreros, indígenas, campesinos, de los proletarios del país. Son aquellos quienes impiden la organización sindical pues consideran también que si hay amos y esclavos, si hay explotadores y explotados es porque así Dios lo quiere. Su hambre y sed es el dinero y nunca se saciarán.
Lujuria.-Para la derecha ecuatoriana el poder es sinónimo de lujuria. Confiesa ser amante de la democracia pero lo que en verdad quieree el poder omnímodo, controlar las funciones: legistativa, electoral, judicial, y los medios de comunicación, para ello no duda en golpear las puertas de los cuarteles para dar un golpe de estado “democrático”.
Ira.- Denostan todo intento de cambio y transformación social. Su sed de venganza les hace hacer tabla rasa la constitución para cuidar sus intereses individuales. En materia de derechos humanos, creen que la tortura, la pena de muerte y la cadena perpetua deben ser políticas de estado y que el delincuente no merece ni la piedad ni la misericordia, peor aun rehabilitarse e insertarse en la sociedad.
Envidia.
Se quejan de haber nacido en el Ecuador, pues hubieran querido nacer en un país del llamado primer mundo. Sus tatarabuelos, bisabuelos y abuelos (que vinieron desde España con una mano adelante y otra atrás o con un pedazo de tela al hombro desde el Líbano) admiraban a Europa: Inglaterra y Francia. Hoy sus tataranietos, bisnietos y nietos, admiran a los Estados Unidos, las políticas del capitalismo imperialista, hacen la venia a la CIA, al FMI y al Banco Mundial soñando con vivir en Miami o al menos ir a pasar allí sus vacaciones. Embebidos de la sociedad de consumo visten con ropa de marca Made in USA porque están convencidos que lo Made in Ecuador es para los cholos. En su regeneración urbana, tratan de imitar desazonada arquitectura gringa y por eso construyen mamotretos como el Malecón 2000.
Pereza.- Nadie como la derecha ecuatoriana para hacer efectivo el refrán: “El vivo vive del tonto, y el tonto de su trabajo”. Sueña con ser dueña de un partido y dedicarse a la mala política, (esa que dicta no servir al pueblo sino servirse del pueblo) heredar la fortuna del papá banquero o empresario. Trabajar no está en sus planes, lo mejor es ser Concejal, Consejero, Diputado o Presidente de la República. Una dignidad de representación popular en su caso, es sinónimo de corrupción y por tanto de testaferrismo, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.
José Villarroel Yanchapaxi

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