Voraz delincuente de cuello blanco es el Chulkobank. Impune y campante después de que la Maja de Harvard: Jamil Mahuad, les regalara más de ocho mil millones de dólares al decretar el feriado bancario aura afirma que es el único que puede administrar el dinero de los depositantes ecuatorianos en respuesta a la ley de justicia financiera que el ñaño mono Rafico Correa quiere implementar para transparentar el costo del dinero, regular las tazas de interés, evitar el sistemático robo a los clientes para que no se les descuente cada vez que retiran su cushqui de su escuálida cuenta corriente o por concepto de transacciones con dinero plástico.
Terrorista económico es el Chulkobank que grita con su obesa voz en canales como Teleamazonas de Fidel Egas: “Todo menos la transparencia”, ordena remitidos de prensa en El Comercio y el Universo, y acude a iluminados analistas económicos: Pablo Lucio Paredes, Abelardo Pachano y Walter Spurrier para convencer a la gente que el único responsable de la quiebra de los bancos privados es el estado que es mal administrador y pésimo pagador, tratando así de hacer olvidar que fueron ellos en compañía de conocidos políticos de la derecha ecuatoriana los que orquestaron la creación de la AGD.
Angelical cultor de la avaricia es el Chulkobank que en spots publicitarios afirma que con la nueva ley bancaria no habrá crédito para la vivienda y para el pequeño empresario, siendo que el Chulkobank nunca ha dado créditos para impulsar el desarrollo, peor aún para la agricultura, aduciendo que no le resulta buen negocio.
Pruebe el ciudadano de a pie de pedirle un crédito al Chulkobank para ponerse una cadena de delicatesen de caca de perro, incrementar su producción de melcochas y comercializarlas en EEUU, Italia o España donde nuestros compatriotas la consumirían como mote o para construirse una media agüita, seguro que le van a declarar que no es sujeto de crédito porque no tiene el aval de Blasco Peñaherrera Solá Presidente de la Cámara de Comercio de Quito o una carta de recomendación del directorio de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, y hasta puede ser que conste en la central de riesgos, declarado moroso del Chulkobank por no haber tenido la acuciosidad de cerrar su cuenta de ahorros que hace tiempo que está en cero.
¡Voraz delincuente de cuello blanco es el Chulkobank!
José Villarroel Yanchapaxi
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