miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los 7 pecados capitales de la derecha ecuatoriana

Nos enseña a cantar
los himnos democráticos
nos ilustra en el arte
de los cuernos, el coche y la corbata
y para que aprendamos a comer con decencia
se nos sienta en el plato
Jaime Galarza Zavala

La corrupción ha sido la madre de todos los vicios de la derecha ecuatoriana y éstos sus siete pecados capitales.
Avaricia: Se ha dado cuenta que la política es el mejor negocio y que su Dios, el dinero, todo lo compra, pues cree a pie juntillas que todo hombre tiene un precio. Al considerar que la sociedad de consumo da statu socal, codicia los bienes ajenos. La usura, el monopolio, la especulación, el contrabando y el lavado de dinero son considerados como bondades del neoliberalismo y del libre mercado. Auspicia la privatización de los recursos naturales, la concesión del agua y las minas a las trasnacionales. Su modus operandii tradicionalmente ha sido endeudar más al país. Su negocio rentable es la compra de los bonos de la deuda externa. No invierte sus capitales en el Ecuador pues lo considera país de alto riesgo y prefiere depositar sus capitales en bancos de Suiza y EEU con negocios Off short, en detrimento del desarrollo, la producción y la creación de fuentes de trabajo.
Agiotistas, defiende a capa y espada la propiedad privada. Son responsables de políticas económicas que promovieron licuar sus deudas mediante la sucretización, la inflación, el gradualismo, el feriado bancario y la dolarización. Es responsable de que en el Ecuador haya más del 70% de pobres que viven con menos de un dólar en el día y que más de tres millones de compatriotas hayan inmigrado a Europa y EEEUU:
Soberbia.- Quien no está con ellos, está contra ellos. Quienes no tienen una ideología socialcristina, demócrata cristina o socialdemócrata son comunistas dinosaurios y terroristas. Su terrorismo económico les hace pensar que si hay ricos y pobres es porque Dios así lo quiere y que ellos, la élite, son los únicos llamados a gobernar a este país subdesarrollado, tercermundista e ingobernable. Autodenominados: “Padres de la Patria”, se organizan en Clubs de ilustrados e iluminados, en Fundaciones, Junta de Notables, etc. En su ansia de poder no dudan en pactar con Dios y con el diablo para repartirse la troncha, hacer sus negociados con pactos de la regalada gana.
Para la derecha ecuatoriana, el estado es un pésimo administrador y que solo lo privado es eficaz y eficiente. La democracia para éstos señores de ilustre prosapia y rancio abolengo sólo la puede ejercer el pueblo exclusivamente en tiempo de elecciones. Su política no es el arte de gobernar, sino el de engañar, y por eso en reiteradas se presentan para todas las dignidades de elección popular.
Gula.-Llenan su mesa, sus estómagos y su chequera con la sangre, sudor y lágrimas del pueblo: de los obreros, indígenas, campesinos, de los proletarios del país. Son aquellos quienes impiden la organización sindical pues consideran también que si hay amos y esclavos, si hay explotadores y explotados es porque así Dios lo quiere. Su hambre y sed es el dinero y nunca se saciarán.
Lujuria.-Para la derecha ecuatoriana el poder es sinónimo de lujuria. Confiesa ser amante de la democracia pero lo que en verdad quieree el poder omnímodo, controlar las funciones: legistativa, electoral, judicial, y los medios de comunicación, para ello no duda en golpear las puertas de los cuarteles para dar un golpe de estado “democrático”.
Ira.- Denostan todo intento de cambio y transformación social. Su sed de venganza les hace hacer tabla rasa la constitución para cuidar sus intereses individuales. En materia de derechos humanos, creen que la tortura, la pena de muerte y la cadena perpetua deben ser políticas de estado y que el delincuente no merece ni la piedad ni la misericordia, peor aun rehabilitarse e insertarse en la sociedad.
Envidia.
Se quejan de haber nacido en el Ecuador, pues hubieran querido nacer en un país del llamado primer mundo. Sus tatarabuelos, bisabuelos y abuelos (que vinieron desde España con una mano adelante y otra atrás o con un pedazo de tela al hombro desde el Líbano) admiraban a Europa: Inglaterra y Francia. Hoy sus tataranietos, bisnietos y nietos, admiran a los Estados Unidos, las políticas del capitalismo imperialista, hacen la venia a la CIA, al FMI y al Banco Mundial soñando con vivir en Miami o al menos ir a pasar allí sus vacaciones. Embebidos de la sociedad de consumo visten con ropa de marca Made in USA porque están convencidos que lo Made in Ecuador es para los cholos. En su regeneración urbana, tratan de imitar desazonada arquitectura gringa y por eso construyen mamotretos como el Malecón 2000.
Pereza.- Nadie como la derecha ecuatoriana para hacer efectivo el refrán: “El vivo vive del tonto, y el tonto de su trabajo”. Sueña con ser dueña de un partido y dedicarse a la mala política, (esa que dicta no servir al pueblo sino servirse del pueblo) heredar la fortuna del papá banquero o empresario. Trabajar no está en sus planes, lo mejor es ser Concejal, Consejero, Diputado o Presidente de la República. Una dignidad de representación popular en su caso, es sinónimo de corrupción y por tanto de testaferrismo, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.
José Villarroel Yanchapaxi

Doncellas Anticonstituyentes


“Dios los crea y ellas se juntan” reza el dicho popular. Ahí están juntitas: La roba luz Kika Pérez de los PRIAN, la dictócrata Lucía Gutiérrez, la Alfredita Serrano y la Pocha Harb: Las corre, ve y dile del perro con hambre y sed de venganza del Cortijo, y de yapa, la ciclista calva Carla Larreategui de la UDC (ex DP. Más allacito, en ésta portada digna de la revista Playboy se puede apreciar a Andrea Páez de la ID, diciendo que su bloque apoyará la Constituyente siempre y cuando se respete “ciertas condiciones” dictaminadas por el octogenario Rodrigo Borgia, además de Jimita Jairala del PRE que suspira por el loco que ama.
Aura sí, apuraditas dizque les ha agarrado la taranta de hacer las reformas constitucionales que a sus coidearios diputados de alquiler no les dio la gana de hacer en el periodo anterior. Por fin dizque han encontrado una hacha de acero inoxidable, más mejor que el arma corto punzante de la Lorena Bobbit, para romper el candado constitucional, y como nadie les cree su condición de doncellas dizque van a trasladar el Parlamento Nacional a Manta o Guayaquil.
Histéricas se muestran las doncellas anticonstituyentes, lluchiticas se muestran de cuerpo entero, sobretodo porque el pueblo ecuatoriano les dio la del zorro en la contienda electoral al Avarito Noboa y a la Super Cintia Viteri. Ante el fracaso del sistema neoliberal ya dizque han dado a luz el llamado Proyecto UNO de la Maruri, la Pinto, la Larreategui y la Mata, tratando de convertirse en el corto plazo, en las diosas de la nueva derecha empresarial ecuatoriana.
En contraparte el pueblo ecuatoriano, identificado con quienes quieren verdaderamente un una Patria Nueva: MPD, Pachacutick, Socialistas, Nuevo País y Alianza País, ha decidido impulsar la Asamblea Nacional Constituyente, originaria y con plenos poderes, y se dispone a movilizarse, sistemática, sostenida y eficazmente, tomándose las calles, para seguirlas a cualquier lugar, e impedir sus trafacías.
Delicadamente, el pueblo ecuatoriano, caballero como es, las mandará con una patada allí donde la columna vertebral pierde su nombre a sus casas, a trabajar siquiera por una vez en su diputada vida.
José Villarroel Yanchapaxi

Lo que es con Pelucolandia es conmigo

Imagínese que un ecuatoriano (nomás para conocer el manso Guayas) tenga que tomarse una foto tamaño pasaporte, con el fondo celeste y blanco de la bandera de Guayaquil. Que tenga que solicitar una visa de turista al Alcalde pelucón de apellido Nebot, y que de yapa, cuando le pregunte si es simpatizante del PSC (Partido Social Cretino), hincha del Barcelona Sporting Club o del EMELEC, conteste afirmativamente.
Imagínese que a un ecuatoriano, al pisar la tierra de Guayas y Kil, se le obligue a cantar “Guayaquileño, madera de guerrero”, y acto seguido tenga que pagar (sin chistar) peaje (si es por debajo de la mesa mejor) por concepto de taza para la regeneración urbana de Pelucolandia, y que antecito de que el Prefecto Nicolás Lapentti selle el pasaporte para conocer el sitio paradisiaco y más aniñado donde residen la crema y nata del Club la Unión, los admiradores del Gringolandia y los cultores del neoliberalismo y le obliguen a gritar a todo pulmón: ¡Lo que es con Pelucolandia es conmigo!
Ya en la República Autónoma Guacharnaka, el ojo atento de turista, se percatará que allí habitan la mayoría de la “Fuerza de los Vivos”, los amos de, la Junta de Beneficiencia de Guayaquil, los representantes de las Cámaras de Comercio, quienes creen a pie juntillas que los cargos se transmiten de generación en generación, que al Ecuador se lo debe administrar como si fuera el Cortijo de León Febres Cordero, que si se ha incrementado el Producto Interno Brito (PIB) y ha sido anulado el riesgo país es gracias los banqueros y empresarios y que una la ley que frene el contrabando, la ley de justicia financiera o una ley que proteja el medio ambiente es una aberración.
Los turistas nacionales y extranjeros podrán constatar que si pelucones como Alvaro Noboa y su parentela viven a cuerpo de rey, es porque hay niños trabajando en sus plantaciones bananera, porque explotan a empleados y trabajadores de Bonita Banana, Industrial Molinera y Ecuasal.
En Pelucolandia, el turista también tendrá la oportunidad de conocer a sesudos periodistas de la prensa rosa que compiten con rutilantes estrellas del jet set criollo para ver quien colecciona más cirugías plásticas y siliconas, además de tomarse una foto con reinas y ex reinas de belleza, modelos y presentadoras de televisión que a punte camisetas, una libra de arroz o una funda de Quaker se han convertido en Concejales y Consejeras del gobierno de la naciente República Guacharnaka que hoy luego de su contundente derrota en las urnas para la Asamblea Nacional Constituyente, seguirán las instrucciones del alcaldillo de origen libanez que sueña con que Pelucolandia sea una estrella más de la bandera norteamericana o como afirmó el dueño del PRIAN que suspira que los ricos de Pelucolandia sean tan o más ricos que sus pares gringos.
No deje amigo turista, al volver de este inolvidable viaje de contarme sus experiencia, hasta puede ser que yo tan me anime a ir para allá.
José Villarroel Yanchapaxi

El gatopardismo de la derecha ecuatoriana


"Cambiar algo para en realidad no cambie nada” es política del Gatopardo y la estrategia de quienes se opusieron a la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente con plenos poderes, los partidos políticos de la derecha ecuatoriana: PSC, UDC, ex Democracia Popular, PRIAN, (PSP), etc.,
La particularidad que tiene este proceso electoral es el aparecimiento de cerca de 500 movimientos políticos a nivel nacional. La derecha ecuatoriana presenta cuadros aparentemente renovados combinados con viejos políticos como: Maruri y Mae Montaño del Movimiento Uno, César Montúfar y Cecilia Calderón de Concertación Nacional, Santiago Rivadeneira de, Mauricio Pinto de, Pablo Lucio Paredes, etc. Diego Borja y Santiago Gangotena de la Izquierda Democrática, Fausto Galarza de la UDC, Blasco Peñaherrera Padilla y César Rhon del PSC, Gilmar Gutiérrez del PSP etc.,. Es de prever que políticos como León Febres Cordero, Alvaro Noboa, Lucio Gutiérrez controlen a sus delfines por vía celular.
Los spots publicitarios pagados por el estado en general muestran las mismas mañas de las viejas practicas clientelares de la partidocracia en detrimento de propuestas para el debate de los electores. Nuevamente tratan de engañar al pueblo con discursos demagógicas que hacen recordar el “Pan, techo y empleo” de León Febres Cordero, “Ahora le toca al pueblo” de Rodrigo Borja, “Estamos en nuevo Rumbo” de Sixto Durán Ballén”, “Jama, caleta y camello” de Abdalá Bucarám, “O cambiamos el país o morimos en el intento” de Lucio Gutiérrez.
Uno de los spots electoreros que revela lo que he dado en llamar el gatopardismo de la derecha ecuatoriana es aquel del PSP en el que aparece el Dictócrata Lucio Gutiérrez ofreciendo que va a bajar los precios de los celulares, que va a dar empleo como si la Asamblea se tratase de eso, y no de hacer una nueva constitución que propenda a una distribución equitativa de la riqueza, a la nacionalización de los recursos naturales, a que por fin el estado cumpla con el deber de dar salud y educación al pueblo.
En esta campaña electoral la derecha ecuatoriana azuza la política del perdón y olvido, trata de ocultar el fracaso del capitalismo salvaje y el neoliberalismo, defiende la dictadura del libre mercado y la corrupción generalizada, los negociados en las concesiones de las minas y petróleo, su responsabilidad en el feriado bancario y el atraco de ocho mil veintiséis millones de dólares al erario nacional que provocó la migración de más de tres millones de compatriotas a Europa y los Estados Unidos.
Ahora exhortan al pueblo ecuatoriano a una concertación y a una reconciliación nacional pero en contraparte orquesta autonomías como la de Guayaquil, tratan de desestabilizar al gobierno de Rafael Correa alzando los productos de primera necesidad como lo hizo la derecha chilena liderada por el genocida Augusto Pinochet para propiciar la caída del Presidente Salvador Allende, su doble moral le hace tomar como caballo de batalla temas sensibles a fin de atraer votos. ¿Cómo entender por ejemplo que el PSC por un lado esté en contra del aborto y a favor la pena de muerte?
El Ecuador está a las puertas de cumplir 200 años de su independencia (1809-2009) y 30 años (1979-2009) del mal llamado retorno a la democracia. Quienes lo han gobernado son burgueses y oligarcas, terratenientes y agro exportadores de la Sierra y la Costa, conservadores y liberales, militares, tecnócratas, socialcristianos, demócrata-cristianos, socialdemócratas y populistas.
La Historia del Ecuador registra veinte constituciones las cuales en su mayoría han favorecido a los tradicionales círculos de poder hoy concentrados en banqueros, empresarios y los propietarios de los grandes medios de comunicación. Actualmente nos enfrentamos a un desafío, el de transformar radicalmente este sistema caduco que privilegia el individualismo y la concentración de la riqueza en pocas manos por uno más justo, equitativo y solidario que devuelva la dignidad a los ecuatorianos pues nunca el Ecuador ha sido gobernado por una tendencia de izquierda revolucionaria y socialista. Como un periodista alternativo que siempre estará del lado de la lucha y las causas populares, públicamente convoco a los ecuatorianos a votar en plancha por los candidatos de la tendencia de izquierda: Movimiento Popular Democrático, Alianza País, Pachacutick, Polo Democrático, Partido Socialista, etc a fin de llegar a la Asamblea Nacional Constituyente con un bloque sólido que haga realidad las aspiraciones de indígenas, afro ecuatorianos, trabajadores, estudiantes, campesinos, indígenas, amas de casa, de la masa proletaria de nuestra patria.
“Ni un solo voto para la derecha ecuatoriana” sólo así, enterraremos definitivamente a los cadáveres insepultos, a la derecha ecuatoriana y su gatopardismo.
José Villarroel Yanchapaxi

Una vedette en el Congreso Nacional del Ecuador


Los diputadillos vestidos de frac asisten al megaconcierto en el desprestigiado Congreso Nacional. El Director por décadas de la orquesta conocido como “el perro con hambre”, del Partido Social Cretino, renuncia a su puesto, aduciendo que se va con su música a otra parte, aunque no tan lejos como para no controlar lo que hacen sus desafinados coidearios. Otro musicante, líder del Partido Renovador Institucional Avarito Noboa que en sus tiempos mozos era monaguillo de millonarias misas en yates y clubes privados con su voz de tarro dice. “En veg de sillas de ruedas y computadoras, voy a regalaros una orquesta sinfónica enterita”. Más allá, la vedette Lucia Gutiérrez vestida a lo Paloma Fiuzza baila la danza del oro negro y ordena que a su consorte, la Dra. Bohórquez y a Irina Vargas le den de baja porque ya no cantan ni debajo de las sábanas e ipso facto las dos canta atroces del coro de Sociedad Patriótica son expulsadas de la tarima.
Mientras se procede a elegir a los concertistas del Tribunal Supremo Electoral, se escucha el primer solo de violín ejecutado por Carlos Larreategui de la UDC quien toca la marcha de la mayoría anticonstituyente. Poco a poco los diputadillos se quitan las caretas revelando que los violines del PSC, PRIAN, PSP y UDC tocarán el compás que los grandes grupos de poder exijan.
El pueblo estalla en silbatinas y carajazos. “Déjenos tocar”. “Dennos la oportunidad para reformar nuestro repertorio”. “Somos una orquesta legal elegida por el pueblo en el 2006”. “El pueblo no come Constituyentes pero nuestra música les alegrará el espíritu”, gritan desconcertados.
Subrepticiamente, la vedette Lucía Gutiérrez se ha calzado un frac para ocupar el puesto del capo del Cortijo, ex director de la Orquesta, y decide de la noche a la mañana cambiar de nota y tocar la marcha pro constituyente aduciendo que lo hace para que no haya disturbios en el megaconcierto del Congreso porque los diputadillos de la vieja derecha ya han contratado perros policías, sicarios y paramilitares para acallar las voces disonantes.
Afuera la muchedumbre se agolpa gritando: ¡Fuera violines del Congreso! ¡No más concierto! ¡Fuera expertos violadores de la constitución! ¡Viva la Asamblea Nacional Constituyente!
Afuera ríos de gente con los puños al aire, las banderas al viento, entonan el himno nacional de la República del Ecuador.
José Villarroel Yanchapaxi

El Chulkobank


Voraz delincuente de cuello blanco es el Chulkobank. Impune y campante después de que la Maja de Harvard: Jamil Mahuad, les regalara más de ocho mil millones de dólares al decretar el feriado bancario aura afirma que es el único que puede administrar el dinero de los depositantes ecuatorianos en respuesta a la ley de justicia financiera que el ñaño mono Rafico Correa quiere implementar para transparentar el costo del dinero, regular las tazas de interés, evitar el sistemático robo a los clientes para que no se les descuente cada vez que retiran su cushqui de su escuálida cuenta corriente o por concepto de transacciones con dinero plástico.
Terrorista económico es el Chulkobank que grita con su obesa voz en canales como Teleamazonas de Fidel Egas: “Todo menos la transparencia”, ordena remitidos de prensa en El Comercio y el Universo, y acude a iluminados analistas económicos: Pablo Lucio Paredes, Abelardo Pachano y Walter Spurrier para convencer a la gente que el único responsable de la quiebra de los bancos privados es el estado que es mal administrador y pésimo pagador, tratando así de hacer olvidar que fueron ellos en compañía de conocidos políticos de la derecha ecuatoriana los que orquestaron la creación de la AGD.
Angelical cultor de la avaricia es el Chulkobank que en spots publicitarios afirma que con la nueva ley bancaria no habrá crédito para la vivienda y para el pequeño empresario, siendo que el Chulkobank nunca ha dado créditos para impulsar el desarrollo, peor aún para la agricultura, aduciendo que no le resulta buen negocio.
Pruebe el ciudadano de a pie de pedirle un crédito al Chulkobank para ponerse una cadena de delicatesen de caca de perro, incrementar su producción de melcochas y comercializarlas en EEUU, Italia o España donde nuestros compatriotas la consumirían como mote o para construirse una media agüita, seguro que le van a declarar que no es sujeto de crédito porque no tiene el aval de Blasco Peñaherrera Solá Presidente de la Cámara de Comercio de Quito o una carta de recomendación del directorio de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, y hasta puede ser que conste en la central de riesgos, declarado moroso del Chulkobank por no haber tenido la acuciosidad de cerrar su cuenta de ahorros que hace tiempo que está en cero.
¡Voraz delincuente de cuello blanco es el Chulkobank!
José Villarroel Yanchapaxi

Justicia en el páramo



“Brazos de hombres y mujeres alzan garrotes. Ponchos, chalinas y rostros de indignación debajo de los sombreros se agolpan alrededor de la plaza de la comuna.
-Uuu deganita van a entregar a policías. Ele, no ven, otra vez han robado: la vacona del Julián, los borreguitos de la Pastora, de mí tan fueron llevando los puerquitos -grita Rosa Pilataxi.
-¡Justicia, justicia! Aquí mismo juzgar, aquí mismo escarmentar, sino, mandando donde taita gubernador lo mismo que nada rapidito, breve salen dando cushqui. ¡Aquí mismo castigar caraju para ver si se burlan! -vocifera Pedro Tigre.
La neblina se ha posado sobre las chozas, un perro ladra lastimero. Juan Cofre, Presidente de la comunidad, trata de calmar los ánimos: Compañeros, vamos a sesionar, entre todos vamos a decidir.
-Que les corten la mano, pide alguien.
-Que les rapen y que les saquen la oreja, propone otro.
-Mejor quemen vivos, mala hierba hay que matar de raíz, así han de tener miedo, así nuan de venir más –dicen varios.
Tres abigeos se encuentran prisioneros en el aula de la escuela. Fueron capturados por los lugareños cerca de la acequia arreando dos toretes y una vaca. Han pasado el resto de la madrugada semidesnudos y temblando por el inclemente frío del páramo.
A eso de las ocho de la mañana se instala el cabildo campesino. Luego de deliberar se los condena a ser públicamente castigados: Diez acielazos a cada uno, baño con agua-sal helada y ortigada para que se purifiquen.
-Eso, castigar así como hicieron nuestros mayores; comisario tan, abogado tan, jueces tan, tarea de ladrones. ¡Qué carguen piedras!
-¡Qué carguen! Justicia, justicia de páramo caraju.
La policía ha llegado. Nada pueden hacer ante la ira de los campesinos, se limitan a observar y pedir que después les sean entregados para llevarlos a la cárcel municipal. Chas, chas, taiticuuuu. Chas, perdón, perdón. Chas, por pobreza, por necidaaa. Chas Ayyyy. Chas, Arrarray mamiticaaa. Chas Achachaycito. Juan Cofre descarga sobre las espaldas de los reos el acial que rasga la carne. ¡Nunca más, nunca más, bastaaa!. Rosa Pilataxi termina el castigo. “Aura ca hacete el macho pes, toma para que no seas vago”.
En los últimos años, no solo en las comunidades indígenas sino también en algunos cantones del Ecuador, los ciudadanos víctimas de la delincuencia y la inseguridad social han decidido tomar la justicia por su propia mano.
En las comunidades indígenas la base de la economía es agraria, dirigentes y dirigidos hacen labores agrícolas para subsitir. Las leyes ancestrales: “No robar, no mentir y no ser ociosos” siguen vigentes. En el pasado los castigos iban desde enterrarlos vivos, mutilar una de las extremidades o el destierro, tal como lo hacía el Inca que enviaba a los mitimaes (personas que habían incumplido con la ley y que eran expulsadas del ayllu) a poblar nuevas tierras. Así se lograban dos objetivos: hacer justicia y expandir los dominios del Incario. Estas formas de administrar justicia no son más que un reflejo de esa cosmovisión andina. Es la comunidad quien enjuicia e impone el castigo, con el fin de rehabilitar y reintegrar a la comunidad a quien delinque, mediante su arrepentimiento público.
Por su parte, el Derecho institucionalizado ve a la justicia indígena como formas arbitrarias y de barbarie porque no atienden al derecho a la defensa, ni el respeto a los Derechos humanos, pero el Convenio de la OIT y la Constitución del Estado ecuatoriano reconoce el derecho de los pueblos indígenas a aplicar su propia justicia.
José Villarroel Yanchapaxi

El Burro Juez


Eso es, dijo el Burro Juez cuando vio las cosas al revés. ¡Se hará justicia! Dijo el Burro Juez y consultó el inciso tal del artículo cual y se aprestó a dictar sentencia. Antecito había preguntado al acusado cuanto hay en constante y sonante y ante la respuesta: “Soy chiro Sr. Juez”, éste contesto: “Salado cholito, te caerá todo el peso de la ley”. Y así fue como Juan Tipantasig, por haberse robado un huevo de gallo y gallina fue condenado a la máxima pena de reclusión extraordinaria.
Eso es, dijo el Burro Juez cuando vio las cosas al revés. ¡Se hará justicia! Dijo el Burro Juez! Ésta vez no consultó ningún artículo ni ningún inciso y se aprestó a dictar sentencia. Antecito había recibido una llamada por celular del dueño de la función judicial del país para recordarle: “Si no fuera por mí, todavía estarías trabajando como amanuense o en alguna notaría de poca monta perdida en algún caserío del país. Salado cholito, sino haces lo que te ordeno, ya tengo el reemplazo para tu puesto”. Y así fue como el Burro Juez sobreseyó provisionalmente a Jamil, la maja de Harvard Witt, uno de los más contumaces delincuentes de cuello blanco del país que le metió la mano al bolsillo de los depositantes de los bancos decretando un feriado bancario y llevando a la banca rota al país.
¿Eso? ¡Eso no! Dijo el Burro Juez cuando supo que iban a remover a todos los jueces de las cortes del país, y se aprestó a estudiar todos los códigos habidos y por haber, aunque después lo pensó mejor: “¿Para qué perder el tiempo? Me presentaré al concurso de merecimientos, sólo para que no digan que no cumplí con el debido proceso”. Acto seguido llamó a su padrino, el dueño de las Cortes de Justicia de país, quien le aseguró: “De ahí no te mueve ni un terremoto” y así fue como el Burro Juez, más conocido en los bajos mundos como el Sr. De la Justicia, llegó a ser Magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
Hoy el Burro Juez, asesorado por el alcalde de Guayaquil (más conocido en las altas esferas socialcristianas como el cachorro del Cortijo), piensa que la mejor forma de acabar con la inseguridad y la delincuencia es establecer la pena de muerte o al menos la cadena perpetua en el Ecuador.
José Villarroel Yanchapaxi